lunes, 18 de junio de 2012

La Profecía y el Fin de los Tiempos.


Profecías del Sagrado Corazón


El Amor de Cristo profetiza serios anuncios 

Fragmento de la 2º Conferencia

La Profecía y el Fin de los Tiempos

R.P. Dr. Leonardo Castellani, SJ

13 de Junio de 1969

(Audio: 05' 40")


Al comienzo de la Segunda Conferencia, de una serie de siete que dictó en 1969 y que ya publicamos completas en este blog, el padre Leonardo Castellani se refirió al amor divino humano de Cristo, que es capaz de revelarnos, pese a su gran dureza, los más tremendos acontecimientos que habrían de ocurrir.

En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, publicamos aquel fragmento, y reiteramos el enlace que permite oír la conferencia completa, diciendo:
¡Cor Iesu Sacratissimum, miserere novis!

¡Despliegue el enlace para oír el fragmento y la conferencia!


Oiga el Fragmento 

lunes, 11 de junio de 2012

La Iglesia se inflama al contemplar el ardiente Corazón de su Divino Esposo.


Monición para la Fiesta del Sagrado Corazón



15 de Junio de 2012

Sacratísimo Corazón de Jesús.
Ten piedad de nosotros.

A la fiesta del Corpus la sagrada liturgia añade, como una prolongación, la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que se celebra el Viernes siguiente al primer Domingo después de aquella.

La solemnidad del Sagrado Corazón resume todas las fases de la vida de Jesús, que la liturgia había recorrido desde Adviento hasta la Fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, y constituye un tríptico admirable con todos los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos de la existencia del Salvador, gastada toda ella en amar a su Padre y a los hombres.

De ahí que esta fiesta se halle colocada en un punto culminante, desde donde se puede abarcar, de una sola mirada, el pasado trabajoso de los actos redentores de Cristo, y el glorioso porvenir de las victorias que obtendrá mediante la acción del Espíritu Santo en las almas, hasta la consumación de los siglos.

Viene esta fiesta después de las de Cristo, y así las completa condensándolas todas en un objeto único material: el Corazón de carne del Hombre Dios, y otro formal: la inmensa caridad del Señor a los hombres, manifestada sobre todo en la Redención por la cruz y en el misterio de la Santísima Eucaristía.

Esta festividad no se relaciona con ningún misterio en particular de la vida del Salvador, sino que los abarca todos; y, por ende, la devoción al Sagrado Corazón se extiende a todos los beneficios que durante todo el año nos ha prodigado la caridad divina.

En una aparición de San Juan Evangelista a la vírgen benedictina del Siglo XIII, Santa Gertrudis (*), el apóstol le anunció que "la revelación de los dulcísimos latidos del Corazón de Jesús, que él mismo había oído al recostarse sobre su pecho, estaba reservada para los últimos tiempos, cuando el mundo, envejecido y enfriado en el divino amor, tendría que calentarse con la revelación de estos misterios".
Este Corazón, dice la santa junto a su compañera Santa Matilde, "es un altar, sobre el que Cristo se ofrece al Padre como hostia perfecta y en todo agradable. Es un incensario de oro, del que se elevan hasta Él tantas columnas de incienso, cuantos son los hombres por los cuales Cristo padeció. Es en este Corazón, donde se ennoblecen y se tornan gratas al Padre las alabanzas y acciones de gracias que a Dios damos, y todas cuantas buenas obras hacemos".

Jesucristo quiere que se honre su Sacratísimo Corazón, y se lo repare por el desamor y las ofensas de los hombres. Roguemos,entonces, con palabras de la oración Colecta de la Misa de este día:

Deus qui nobis, in Corde Filii tui, nostris vulneráto peccatis, infinitos dilectiónis thesáuros misericórditer largíri dignaris; concéde, quaesumus, ut illi devótum pietátis nostrae praestántes obséquium, dignae quoque satisfactiónis exhibeámus offícium.

Oh Dios, que misericordiosamente te dignas prodigarnos los infinitos tesoros de tu amor, en el Corazón de tu Hijo herido por nuestros pecados; rogámoste nos concedas la gracia de poderte tributar el devoto homenaje de nuestra piedad, a la vez que cumplimos con el deber de darle una competente satisfacción. Amén.

(*): En 2012 se ha propuesto a Santa Gertrudis "la Grande", como doctora de la Iglesia. 

Diácono Francisco.

Lamentamos comunicar el deceso de la señora madre del Diácono Francisco.
Sus restos son velados en Avenida Varela y 138 de Ezpeleta.

Q.E.P.D.

sábado, 9 de junio de 2012

¿Qué celebramos en Corpus Christi?


La fiesta del Cuerpo y Sangre de Cristo —en latín Corpus Christi— es la conmemoración solemne de la institución del Santísimo Sacramento de la Eucaristía.

Como dicha institución se celebra el Jueves Santo de una manera incompleta, debido al luto por la pasión de Jesucristo, la Iglesia reservó otra fecha en el calendario litúrgico para festejar con galas la devoción a la divina Eucaristía.
“Y no bastándole el recinto del templo ni la quietud del santuario, se derrama por las calles y plazas de pueblos y ciudades en devota y bulliciosa procesión, paseando en artísticas custodias y bajo palio al Rey de reyes, encerrado en la Hostia consagrada. (…) Como Cristo al ser hecho Hijo de Dios recibió la vida eterna del Padre, así también los cristianos participan de su eterna vida uniéndose a Jesús en el Sacramento que es el símbolo de la unidad. (Misal Diario para América)
En Corpus Christi Jesús sale del templo y va a nuestras calles para bendecir simbólicamente la ciudad y a todos los que vivimos o pasamos por ella.

Que ese gesto del Señor sea el impulso para llevarlo en nuestra vida, por el amor de cada uno de nosotros y el que compartimos con nuestros hermanos.

Sepamos que somos los cristianos de todo el mundo los que caminamos para celebrar la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Jesús para encontrarnos con Dios vivo en la Eucaristía.
“Y en holocausto divino
consagramos pan y vino,
al ejemplo del Señor.

Siendo dogma, el fiel no duda
que en sangre el vino se muda
y la hostia en carne divina.”

SANTO TOMÁS DE AQUINO

Homilía de Corpus Christi - Mons. Carlos Tissera, Obispo de Quilmes.


“Jesucristo, Pan de Vida, esperanza de los pobres”

Hoy nos reunimos, como tantos otros cristianos en Argentina y el mundo, para  expresar nuestra fe en la Eucaristía: la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Jesús.
Acabamos de escuchar en el Evangelio de San Marcos: “Tomad y comed, esto es mi Cuerpo…. Tomad y bebed esta es mi Sangre”. Es la entrega de la vida de Jesús por nosotros. Lo expresa en su sermón de la Cena: “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos” (Jn. 15, 13)
La Eucaristía nos adentra en ese acto de amor entregado de Jesús; amor que sale de sí, que se da, amor oblativo. Dios se ha hecho comida y bebida por amor. Al comerlo y beberlo nos adentramos en ese amor que se da, que se entrega. Al comer su Cuerpo y beber su Sangre, entramos en la dinámica de su entrega.
Este fin de semana, en todo el país, se realiza la Colecta anual de Caritas, con el lema: “Pobreza cero. Vida digna para todos”. En la publicidad de estos días, hemos visto y escuchado a Antonio, que vive con su mujer y siete hijos en Taruy, una comunidad de Añatuya, Santiago del Estero:
"Yo creo -expresa Antonio- que vida digna sería que todos tengamos una igualdad más o menos equilibrada. Tener, no sé si todas las comodidades, pero una casa en buen estado, educación, salud y un buen trabajo."
Todo me hace acordar a la última homilía del Padre Obispo Jorge Novak, y que fue para el Corpus Christi de 2001, acá, en Florencio Varela. Comentaba el relato evangélico de la multiplicación de los panes y decía: “De labios de Jesús brota una orden: “Denles de comer ustedes mismos”. Los apóstoles no habían tenido mejor recurso que despedir a la multitud para que se arreglara sola, ¡al caer la tarde y al descampado! Esa actitud desaprensiva la repite la sociedad cuando en sus planes y programas deja al margen a millones de seres humanos; niños desnutridos, jóvenes sin expectativas serias de futuro, ancianos olvidados”.
Muchas cosas han cambiado desde aquel 2001. Se ha crecido en muchos aspectos en la sociedad argentina. Existen políticas más inclusivas, se dan pasos para reconocer la dignidad de las personas. Pero aún nos falta mucho. Hoy vivimos la triste realidad de los hogares, comedores y casas del niño de nuestra provincia, que desde hace meses no reciben el aporte económico para responder a sus necesidades básicas.
Nos falta crecer en solidaridad. Es lo que hemos procurado renovar con ocasión del tornado del mes de abril, con la Campaña de los 100 días de solidaridad: Padre Obispo Jorge Novak.
Es posible la transformación de nuestro país con nuestra solidaridad… Es posible porque el amor viene de Dios… Como decía hace unos años atrás un obispo: “ la raíz de la inseguridad social hay que buscarla en la insolidaridad social”, (M.E. Hesayne “Jesús, el Reino y la inseguridad: homilía del XXXII domingo durante el año, 9/11/2008)
Con nuestra ayuda económica a Cáritas para sus obras en la parroquia, en la diócesis, en el país, ayudamos a aliviar el sufrimiento de muchos.  La colecta es un gesto,  expresión de un amor que se hace solidario todos los días en lugar donde cada uno está y vive.
Continuando con aquella homilía del Padre Obispo Jorge, decía: “Quedaríamos a la puerta de la verdad si no llegamos a la celebración eucarística… Frecuentemente meditamos (las palabras de Jesús): ‘Yo soy el Pan vivo bajado del cielo. El que coma de esta pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo” (Jn. 6, 51) Proclamamos la centralidad de Jesús en nuestra existencia. Es ser o no ser. Lo dice el evangelista: ‘En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres’ (Jn. 1,4) En la Eucaristía comemos el Cuerpo de Cristo y bebemos su Sangre… Con este alimento mucho mejor que el profeta Elías, caminaremos por el desierto de nuestra peregrinación, hasta llegar al encuentro definitivo con Dios. No se nos permite otra alternativa. ‘El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él’ (Jn. 6, 56)
Al partir después de la Santa Misa en procesión eucarística retomemos una sana tradición argentina, como la describe el himno (que dice): ‘Pasearon el Corpus por nuestros solares los hombres que luego fundaban  ciudades y habrían los surcos para los trigales; espigas dan hostias y leños, altares’. Ratifiquemos nuestra adhesión incondicional a nuestro Señor Jesucristo, que no defraudará nuestra esperanza y exigencia por una sociedad más justa y fraterna”. (E. de la Serna. “Padre Obispo Jorge Novak svd, amigo de los pobres, profeta de la esperanza”. Ed. Guadalupe, pg. 388-390)
Florencio Varela, 9 de junio de 2012.

viernes, 8 de junio de 2012

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.



Sacramentum Sacramentorum



Liturgia de la Palabra en la Solemnidad del


Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo


Corpus Christi


14 de Junio de 2009


R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ


(Audio - 38' 19")


¡Para oír y/o bajar la homilía, despliegue esta entrada!



La Eucaristía, sacramento y a la vez sacrificio, es el Sol alrededor del cual, y por estarle ordenados, giran los otros misterios: sea para prepararlo, como el Bautismo, la Confesión y la Confirmación; sea para figurarlo, como el Matrimonio; sea para consagrarlo, como es el Orden Sagrado.
Por eso Santo Tomás de Aquino, a quien por encargo del papa Urbano IV debemos la Misa y el Oficio de Corpus Christi, llamó a este sublime misterio, "Sacramentum Sacramentorum - el Sacramento de los Sacramentos".

En las oraciones de la Misa de esta Solemnidad, Colecta, sobre las Ofrendas y Poscomunión, el Doctor Angélico enseña la dinámica de la Eucaristía la cual obtiene su gracia de la sangre que brota del costado de Cristo desde lo alto de la Cruz, la hace actual y eficaz en el presente para generar una verdadera Comunión, primero con el Señor y en Él con los hermanos y, finalmente, es viático del peregrino que, caminando por el desierto de la vida, se dirige al Cielo. Así pues, la Teología del Santísimo Sacramento puede resumirse en tres palabras: "Sacrificio, Comunión y Viático".


La hemorragia de la Cruz, signo del amor sin límites del Crucificado, debe resonar en nuestra vida espiritual. Para ello el Santo Sacrificio de la Misa, trascendiendo el marco litúrgico, ha de unir nuestros dolores y martirios al de Cristo dándoles un carácter eucarístico.
Por otro lado, así como en el matrimonio los esposos se unen para ser una sola carne en orden a la fecundidad, en la Eucaristía se produce la sublime simbiosis del Señor con cada alma, a la que se une con amor esponsalicio, y cuyo fruto ha de ser el aumento de la Caridad.


Finalmente, evitando la tentación del inmanentismo conque trata de seducirnos el mundo, el convite eucarístico es preludio del banquete celestial, que ha de fructificar levantando nuestro corazón hacia lo alto para seguir al Cristo de la Ascensión y a la Santísima Virgen de la Asunción.


En el oficio de Corpus Domini, cantó santo Tomás de Aquino: “O Sacrum Convivium, in quo Christus sumitur, recolitur memoria passionis eius, mens impletur gratia et futurae gloriae nobis pignus datur - Oh Sagrado Convite en el cual se recibe a Cristo, se recuerda la memoria de su pasión, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria futura"; señalando, como ya se dijo, los tres aspectos que tiene la Sagrada Eucaristía como Sacrificio, Comunión y Viático. Que la devoción hacia ella sea, junto a la Santísima Virgen uno de los dos pilares de nuestra Fe.

MARCHA JUVENIL DE CORPUS CHRISTI.


CELEBRACIÓN de CORPUS CHRISTI
Sábado 9 de junio de 2012
Buenos Aires - Argentina
  • 14.00 hs. Cardenal Bergoglio habla a los jóvenes de la ciudad de Buenos Aires
  • 15 hs. Misa en las escalinatas de la Catedral Metropolitana


Pan de la Unidad
Pan para la Misión




En Corpus Christi Jesús se escapa del templo y sale a nuestras calles para bendecir simbólicamente a la ciudad y a todos los que viven o pasan por ella;
que ese gesto del Señor sea el impulso para sacarlo todos los días por el amor de cada uno de nosotros.

Y son los cristianos de Buenos Aires los que caminan para celebrar la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Jesús y encontrarse con Dios vivo en la Eucaristía.

Esta Fiesta del Corpus Christi, que se realiza ininterrumpidamente en la Plaza de Mayo desde la época de la colonia, se inicia con la Marcha de los Jóvenes de la Arquidiócesis que parten desde distintas parroquias para reunirse con los fieles para celebrar la Misa en las escalinatas de la Catedral Metropolitana. La salida de las distintas columnas está prevista de este modo:
        
·        BELGRANO: 10.30 hs. Parroquia Sagrada Eucaristía , Santa Fe y Uriarte.
·         FLORES: 9.15 hs. Basílica San José de Flores , Av. Rivadavia 6950. (Y Rivera Indarte)
  • VILLA URQUIZA: 10.30 hs. de la Parroquia San Bernardo , Gurruchaga y Warnes.

  • PARQUE PATRICIOS: 10.45 hs. Santuario San Antonio de Padua, Av. Caseros 2780 (y Labardén).


A las 14.00 hs. el Cardenal Jorge Bergoglio s.j. se dirigirá a los jóvenes en un sector de la Plaza de los Dos Congresos, Plaza Lorea, ubicada en la intersección de las calles Rivadavia y Paraná.

15.00 hs. Inicio de la Santa Misa presidida por el Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j. que será concelebrada por los obispos auxiliares de Buenos Aires y presbíteros del clero porteño.     

§         Procesión con el Santísimo Sacramento alrededor de la Plaza de Mayo
§         Compromiso ante Jesús y su pueblo de los sacerdotes.
§         Bendición con el Santísimo Sacramento.
§         Renovación anual de la consagración a la Virgen de Luján de la Ciudad y de la Arquidiócesis de Buenos Aires.    
§         Canto del Himno Nacional Argentino.


XXIII° MARCHA JUVENIL DE CORPUS CHRISTI

Pan de la Unidad
Pan para la Misión 



Los jóvenes de nuestra arquidiócesis, haciéndose eco de las palabras del Cardenal Bergoglio cuando los instó a que salgan a la calle, caminarán por la ciudad, escuchando y recibiendo las intenciones de nuestra gente, compartiendo nuestra fe a través de las estampas, los cantos y la alegría que siempre vivimos como católicos, abrirán la celebración del Corpus Christi con las peregrinaciones que se realizan por las calles de Buenos Aires llevando las imágenes de Jesús y de María.

Estas marchas tienen un fuerte sentido misionero ya que durante las mismas se da testimonio de la alegría de pertenecer a Cristo y a la Iglesia.
  • Las cuatro columnas confluirán en Plaza Once alrededor de las 12 hs. donde está prevista, hasta las 13 hs., la participación de bandas de música joven que animarán el encuentro. Estas bandas están formadas por jóvenes que provienen de distintas parroquias porteñas.